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Nov 30

NeoSD puesto a prueba: ¡Analizamos a fondo el esperado flashcart de NEO-GEO MVS!

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La moda por lo “retro” ha afectado a muchos ámbitos, desde la música con el retorno del vinilo, pasando por el cine donde se ha llegado a ver la apertura de nuevas salas dedicadas sobre todo a la proyección de películas antiguas como el cine Phenomena de Barcelona, hasta los videojuegos con la salida al mercado de productos como la NES Classic Mini.

Los videojuegos siempre han tenido ese componente de coleccionismo donde desde pequeños estaba bien visto poseer muchos juegos de la consola que se tuviera en cada momento, pero desde hace ya muchos años también ha habido una fuerte presencia de aquella gente que además se dedicaba a conseguir, preservar y coleccionar hardware y software ya considerados obsoletos y pasados de moda. Hasta hace unos años este tipo de usuarios se seguía encontrando en un número muy reducido y pese a que siempre han existido artículos con valores en el mercado que se escapaban por mucho de lo que es capaz de gastar una persona normal en este tipo de productos, un no iniciado podía ir comprando con cierta tranquilidad y sin hacer un gasto exagerado, numerosos y buenos ejemplos de todas las generaciones. Quizás por esta moda de intentar recuperar el pasado, quizás por nostalgia, quizás porque esta generación que creció con los primeros videojuegos ahora tienen mayor poder adquisitivo o seguramente por una mezcla de todo lo anterior, el precio al que generalmente se puede conseguir este tipo de material se ha multiplicado en los últimos tiempos. Difícil es encontrar un juego de SNES con caja y en buen estado que no rivalice en precio al último triple A de las consolas actuales, y se ha convertido prácticamente imposible conseguir consolas fracasadas como una Atari Jaguar completa por un precio inferior al de una Xbox One.

Esta democratización del interés por lo retro ha contribuido también a la popularización de los llamados flash-carts, cartuchos no oficiales que permiten almacenar y ejecutar grandes cantidades de juegos en su hardware original y con (si es posible, ya que no siempre es así) todas sus prestaciones y funcionalidades sin tener que gastar enormes cantidades de dinero en originales. Obviamente estamos hablando de piratería, pero siempre se puede justificar que así también se evita dañar esos cartuchos que tanto nos cuesta conservar, ¿verdad?

Entre todas las empresas que producen cartuchos de este tipo, hace unas semanas y por sorpresa un grupo hasta ahora desconocido anunció que estaban a punto de lanzar al mercado el primer flash-cart de la historia para la famosa NeoGeo en su versión arcade, la conocida como MVS. Tiene todo el sentido del mundo que una de las máquinas más caras y deseadas de la historia, con un catálogo de juegos en el que un enorme porcentaje de ellos supera los 200 o 300 euros en el mercado de segunda mano tenga un flash-cart compatible. ¿Cómo es posible que hasta el momento no haya habido ninguno?

Pese a ser un arcade/consola con más de 25 años de historia, las diferentes protecciones y la curiosa arquitectura de su hardware hace que sea mucho más complicado realizar un cartucho que realmente permita ejecutar los juegos en su manera más pura, sin ninguna diferencia con el original tal y como éste NeoSD que hemos puesto a prueba promete.

Las principales características de NeoSD son:

  • Compatibilidad con todos los juegos oficialmente licenciados y homebrew de NeoGeo.
  • 768 Mbits de memoria flash, suficiente para almacenar los juegos oficialmente licenciados más grandes.
  • Lector de tarjetas microSD para el almacenamiento de los juegos.
  • Interfaz gráfica fácil de usar para el acceso a los juegos y configuración del cartucho.
  • Inicio instantáneo para el último juego cargado.
  • Los juegos se ejecutan exactamente igual que los originales.
  • Selección de región y modo de juegos (arcade o consola) sin necesidad de BIOS especiales.
  • Guardado de puntuaciones en la propia tarjeta.
  • Permite la posibilidad de ser usado como cartuchos de desarrollo.

Sin duda de entrada parece que es todo lo que se puede pedir de un cartucho de estas características.

Para que nadie pueda decir que en esta web se promueve de manera flagrante la piratería, todas las pruebas se van a hacer con juegos que personalmente poseo en su versión original, aunque no haré distinción de si lo tengo en MVS o AES. Las pruebas se harán sobre una MVS-1F, una de las placas de 1 slot más comunes que hay en circulación, equipada con una ya obsoleta Universe BIOS versión 1.2. La selección de juegos disponibles no es excesivamente amplia, pero aparecen títulos de todo tipo y tamaño que permiten comprobar de manera suficientemente detallada el rendimiento general del cartucho.

Ante todo legalidad. En Spek contamos con una interesante colección de NEO-GEO tanto MVS como AES, y todas las pruebas las hemos realizado con juegos que poseemos legalmente.

Ante todo legalidad. En Spek contamos con una interesante colección de NEO-GEO tanto MVS como AES, y todas las pruebas las hemos realizado con juegos que poseemos legalmente.

Instalando NeoSD

Una vez confirmado el envío, el paquete que contiene el NeoSD llega a nuestras casas al cabo de pocos días envuelto en un sobre/bolsa de típico de Correos (en el caso de España). El cartucho va empaquetado en una sobria y austera caja de cartón sin decoraciones, y una vez abierto nos encontramos con la factura por un lado, un folio con unas breves pero útiles instrucciones de uso por otro, y por último el cartucho protegido con el siempre deseable plástico de burbujas para que nada resulte dañado en el trayecto.

El pedido básico no incluye la carcasa que recubre las placas del cartucho, y pese a que días antes del lanzamiento se dijo que todos aquellos que hicieran reserva recibirían una como regalo, en el momento de escribir esta reseña todavía no ha llegado, así que no puedo dar una opinión al respecto.

Los integrados se ven ordenados, con buena calidad de producción. Pesan muy poco y pueden dar sensación de fragilidad, pero con una correcta manipulación y cuidado no debería haber peligro de rotura. Se insertan con facilidad (a diferencia de muchos cartuchos en los que tienes que aplicar una fuerza que puede poner en riesgo la placa base) y quedan bien fijados a la ranura.

Este es el aspecto de NeoSD conectado a la MVS. En nuestro caso aun no disponemos de la carcasa de plástico pero también es posible adquirirlas para mejorar un poco su aspecto.

Este es el aspecto de NeoSD conectado a la MVS. En nuestro caso aun no disponemos de la carcasa de plástico pero también es posible adquirirlas para mejorar un poco su aspecto.

Antes de poder probar ningún juego tenemos que copiarlos a una tarjeta microSD, y antes de eso hay que preparar las roms para que puedan funcionar en cartucho. Para ello NeoSD ha puesto a disposición de los usuarios una herramienta llamada NeoBuilder. Según sus creadores, esta herramienta no modifica el contenido de la rom, pero sí que la descomprime y prepara de alguna manera para que pueda funcionar en NeoSD (por lo que se conoce, simplemente une el contenido de cada uno de los chips del juego original y añade una cabecera que el software del cartucho puede entender).

NeoBuilder dispone de una sencilla interfaz gráfica que permite seleccionar el directorio donde tenemos nuestras roms, y simplemente tenemos que dar a un botón para que se realice todo el proceso. Como única pega, se agradecería la posibilidad de establecer un directorio de salida donde dejar el resultado de la conversión, ya que el programa guarda todas las roms en la misma localización donde se encuentre el ejecutable del programa. Aún así, en NeoSD ya son conocedores de esta situación y han comentado que será solucionado en futuras versiones del programa. Una vez convertidas también indica si falta alguno de los romsets conocidos hasta el momento, un buen añadido para aquellos que quieran tener absolutamente todo el catálogo disponible en su cartucho. Junto a NeoBuilder también se incluye otra utilidad llamada NeoValidator. Con ella podremos comprobar que nuestras roms han sido convertidas de manera satisfactoria y que se corresponden con los dumps correctos, de esta manera ya no hay posibilidad de grabar en la tarjeta algo que NeoSD no pueda entender.

Ya sólo queda copiar las roms convertidas (que aparecen con la extensión de fichero .neo) directamente en la raíz de la tarjeta SD, insertarla en el cartucho con la MVS apagada y probarlo. En este punto se encuentra lo que se puede considerar como uno de los pocos fallos de hardware que se pueden observar. La ranura del lector de tarjetas está situada en un lateral del cartucho, y como se puede ver en las fotos coincide con la bahía de inserción que guía su colocación, de manera que una vez insertado es imposible acceder a ella sin retirarlo del todo. Seguramente se deba a que las placas del cartucho no ocupan todo el espacio interior de una carcasa normal de juego de MVS y por tanto no se puede colocar el lector en la parte superior, seguramente esto no es un problema para otros modelos de placa y seguramente la mayoría de usuarios copiarán una sola vez el contenido de la tarjeta SD y nunca más tendrán que tocarla, pero por ejemplo si se quiere usar NeoSD como cartucho de desarrollo esta incomodidad puede resultar ser un problema.

Iniciando NeoSD

Una vez encendemos la MVS, en el primer inicio del cartucho iremos directamente a la interfaz gráfica del mismo. El menú es sencillo y funcional, diseñado para seleccionar e iniciar rápidamente los juegos y poder acceder de manera sencilla a las diferentes opciones que ofrece.

La interfaz de NeoSD es rápida, cómoda y funcional. No necesitamos complejos menús para grabar juegos en su memoria.

La interfaz de NeoSD es rápida, cómoda y funcional. No necesitamos complejos menús para grabar juegos en su memoria.

En la parte central y superior, ocupando la mayor parte de la imagen, tenemos la lista de los juegos que tenemos en la tarjeta SD ordenados alfabéticamente. Con la palanca de dirección seleccionamos el juego, moviéndonos de uno en uno si pulsamos arriba o abajo y avanzando o retrocediendo una página entera en el caso que pulsemos izquierda o derecha. Si mantenemos pulsada una dirección durante un breve espacio de tiempo, avanzaremos rápidamente por la lista, haciendo que la navegación sea ágil y directa.

La parte inferior la pantalla se divide a su vez en dos zonas. A la izquierda veremos una pequeña captura de pantalla del juego que hay seleccionado en ese momento. Por razones de espacio esta imagen suele ser de una calidad bastante pobre, con una cantidad muy limitada de colores y obviamente baja resolución. En la mayoría de casos el resultado es aceptable, en otros como Garou la falta de colores es más evidente de lo deseable, pero en todo caso es una funcionalidad que no molesta si bien tampoco lo considero especialmente necesario. A la derecha, unos pocos datos del juego seleccionado como son el género, la compañía desarrolladora y el año de lanzamiento, y justo debajo una guía sobre las funciones accesibles desde los botones del mando. Estas funciones son, en orden y según los clásicos botones de NeoGeo (A, B, C y D), cargar el juego seleccionado en la memoria flash del cartucho, acceder o salir del menú de opciones, iterar sobre diferentes filtros que actúan sobre la lista de juegos y establecer/quitar favoritos.

Sobre el proceso de carga hablaremos con más detalle un poco más adelante, así que por ahora empecemos con el menú de opciones, accesible con el botón B. Lo primero que nos encontramos es la posibilidad de cambiar la manera en que arrancará la máquina entre iniciar directamente el juego que tengamos cargado en el cartucho o pasar previamente por la interfaz de NeoSD al empezar cada sesión de juego.

Empleando los 4 botones de NEO-GEO podemos acceder a todas las opciones.

Empleando los 4 botones de NEO-GEO podemos acceder a todas las opciones.

Después encontramos la configuración de la combinación de botones que nos permite acceder nuevamente al menú principal en cualquier momento de la ejecución de un juego. También es posible desactivar cualquier combinación, y en ese caso podemos regresar a la interfaz manteniendo pulsado Start durante el arranque de la placa. Como comentario sobre esta funcionalidad, no siempre sale al menú con una pulsación rápida, así que recomiendo mantener apretada la combinación seleccionada hasta que veamos que arranca el menú.

Seguidamente nos encontramos con dos opciones que puede resultar muy interesantes para aquellos que no hayan modificado sus placas. Permiten cambiar el tipo de funcionamiento de juego entre MVS (arcade) y AES (consola) y cambiar la región en la que lo veremos entre USA, Europa o Japón. Si se tiene instalada una Universe BIOS es recomendable mantener la opción por defecto en ambas (BIOS), ya que en caso contrario se pueden producir errores y reseteos.

Después está la posibilidad de activar el llamado modo Arcade. Al activar esta opción, si el NeoSD no detecta una tarjeta microSD la interfaz quedará completamente desactivada, así como los cambios de región y modo de arranque que hayamos podido cambiar con las opciones anteriores, y se comportará como si fuera realmente el juego que tenga grabado en ese momento, sin opciones extras.

La siguiente opción se corresponde con la posibilidad de guardar los datos de backup de cada juego en la propia tarjeta SD. La memoria destinada a grabar puntuaciones en las MVS está limitada a cierto número de juegos, pero NeoSD permite la posibilidad de guardar esta información en la propia tarjeta microSD, pudiendo tener datos para todos y cada uno de los juegos. De entrada esta funcionalidad podría ser tremendamente útil, pero tiene una pequeña trampa. Si bien el proceso de guardado funciona correctamente entre ejecuciones y al cambiar de juego, la persistencia de los datos depende de la capacidad de la propia placa de mantenerlos. Es conocido que la batería de la MVS que se encarga de alimentar la memoria que mantiene las puntuaciones además de otros datos, se acaba deteriorando a lo largo de los años. Mucha gente modifica sus placas e instala pilas recargables que solucionan el problema… yo opté por arrancar la batería del todo. Es decir que cuando la máquina se ve privada de corriente eléctrica durante suficiente tiempo, los datos se pierden y NeoSD no los restaura durante el arranque, así que es imposible recuperarlos. Siendo estrictos, el cartucho hace que la máquina se comporte tal y como lo haría en condiciones normales, pero sería un buen añadido que en próximas actualizaciones se permitiera de algún modo solventar este inconveniente.

La última opción permite desactivar los efectos de sonido que suenan a la hora de seleccionar las diferentes opciones. No deja de ser anecdótico.

Gracias al panel de opciones podemos personalizar el funcionamiento del NeoSD y elegir en que modo queremos lanzar el juego.

Gracias al panel de opciones podemos personalizar el funcionamiento del NeoSD y elegir en que modo queremos lanzar el juego.

Seguimos fuera del menú de opciones con los filtros, que se van activando con el botón C. Nos permite iterar entre una lista filtrada por género (se cambia de género con el botón D), una formada por los favoritos que podemos establecer en la pantalla principal o mostrar todos los juegos que tengamos en la tarjeta SD. Como elemento para discriminar según los gustos de cada uno o para demostrar que éste es un producto pulido en un grado superior a la media está muy bien, pero cualquier conocedor del catálogo de la máquina (que seguramente serán la mayoría de los que adquieran este cartucho) tendrán suficiente con la lista principal para moverse con soltura.

Por último, con el botón D se puede marcar y desmarcar el juego seleccionado como uno de los pertenecientes a la lista de favoritos.

En general no hay mucha queja posible sobre la interfaz. Las funcionalidades no sobran en número pero en principio tampoco parece faltar nada que pueda ser necesario en un producto de estas características, todo funciona de manera ágil y no hay bugs graves aparentes, y además sus desarrolladores lo pueden ir actualizando en un futuro arreglando posibles errores que se hayan podido quedar en esta versión inicial. Sin duda es un salto de calidad considerable si lo comparamos con cartuchos similares como por ejemplo el conocido Everdrive disponible para SEGA MegaDrive, y tan sólo se puede esperar que sirva como cimiento para versiones aún más completas. Quizás como posible idea para el futuro, podría estar bien una pequeña herramienta para borrar o gestionar los datos guardados por los juegos, o incluso poder establecer preferencias de arranque y región también por juego (por ejemplo nos puede gustar tener casi siempre la máquina con el modo consola europeo por defecto, pero ¿quién en su sano juicio no pondría siempre Matrimelee en japonés?). También podría estar bien que estas preferencias pudieran funcionar tanto si se tiene instalada la Universe BIOS como si no, pero todo esto no hace que la interfaz que ya tenemos ante nosotros no tenga ya un gran valor.

La carga de los juegos

Uno de los puntos posiblemente polémicos son los tiempos de carga de los juegos. Los datos que corren en las webs que han hablado del tema pueden llevar a engaño, así que antes que nada hay que dejar un tema claro. La cantidad de tiempo a la que nos referiremos en todo momento se corresponde con la que se tarda en copiar un juego de la tarjeta microSD al cartucho, es decir la carga inicial o cada vez que se cambia de juego. Una vez realizado este proceso, el inicio es totalmente instantáneo en sucesivos arranques de la máquina, exactamente igual que con el cartucho original. Una vez dicho esto, comentar que si bien los juegos más grandes pueden tardar varios minutos en ser transferidos, la mayoría de los del catálogo total estarán listos para ser usados en apenas un minuto o tiempos ligeramente superiores. La calidad de la tarjeta microSD usada también afecta al resultado, así que no hay mejor excusa para gastarse unos pocos euros más en una de esas pequeñas tarjetas ultra rápidas.

 

Para llevar la contraria a lo dicho justo ahora, para este análisis se ha usado una tarjeta Kingston de no mucha categoría de 4Gb de capacidad, suficiente para albergar la treintena de juegos que se iba a poner a prueba, pero que se quedan cortos para almacenar todo el catálogo de NeoGeo, para lo que necesitaremos alrededor de 10Gb disponibles. A modo de ejemplo, se han cargado de manera consecutiva por un lado el clásico Fatal Fury (uno de los juegos que ocupan menos) y el no menos clásico Metal Slug 3 (uno de los últimos juegos de la antigua SNK y también uno de los de mayor tamaño). Los tiempos aproximados de carga han sido:

  • Fatal Fury: 27 segundos.
  • Metal Slug 3: 3 minutos 59 segundos.

Como se puede ver, si bien teóricamente no es igual de rápido que colocar un cartucho, os puedo asegurar que en ocasiones yo me he pasado más tiempo soplando algunos de mis cartuchos, que con 20 años a sus espaldas han visto mejores días. Obviamente no es la situación ideal, pero nada que no se pueda solucionar echando un vistazo al móvil, irse a abrir una cerveza o poner algo de comida al gato.

Todos los juegos probados pasan el test de CRC de la Universe BIOS tal y como hacen los juegos originales, y funcionan tal y como lo hacen en su formato original, sin errores gráficos o de sonido aparentes, y sin problemas de estabilidad. Falta alguna que otra sesión intensiva con los amigos para cerciorarse del todo, pero hasta el momento se comporta tal y como se podría desear.

Conclusión

Llegados a este punto, es fácil prever qué opinión deja este flash-cart. NeoSD se presenta como un producto completo y de alta calidad, con todas las características que se pueden esperar de un cartucho de este tipo, sin fallos graves destacables y con posibilidades para mejorar aún más en el futuro.

Actualmente tenemos la suerte de encontrar fácilmente métodos muy válidos para disfrutar de todos estos juegos de manera muy similar al hardware original, como por ejemplo PCs equipados con tarjetas gráficas capaces de operar a la misma resolución que la máquina arcade, pero las mínimas diferencias de frecuencias o ligerísimos retrasos en la entrada de comandos hacen que aún sea prácticamente imposible igualar al 100% las sensaciones que produce un cartucho original. NeoSD lo consigue replicando de manera exacta el comportamiento del cartucho, sin diferencias perceptibles.

Y aún con todos estos puntos positivos, ¿vale la pena? Sin entrar en la ética o moral del uso principal que se le suele dar a este tipo de cartuchos, hay que tener en cuenta también lo que cuesta económicamente. En este momento NeoSD se puede conseguir a un precio aproximado de 380 euros sin contar los gastos de envío y sin carcasa, una cantidad de dinero sin duda importante. Que sea el adecuado para poder tener disponible todo el catálogo de NeoGeo o poder preservar los cartuchos originales es más una cuestión de percepción de valor de cada uno, pero si observamos el coste de productos similares y habitualmente inferiores en otras plataformas, en principio parece un precio esperable y medianamente coherente. Además para qué nos vamos a engañar, si te metes en NeoGeo tampoco esperas gangas.

Para acabar, personalmente en general estoy muy satisfecho con NeoSD y estoy deseando reunirme con amigos y probar todos aquellos juegos que por su coste prohibitivo nos ha sido imposible jugar en la recreativa original. Todos aquellos que posean una MVS y estaban esperando un flash-cart, que compren sin miedo porque es un producto serio y que funciona tal y como se promete. Y aquellos que no la tengan y estén pensando adquirir una después de interesarse por el cartucho, daos prisa porque esto es el típico producto que de repente hace encarecer una máquina ya de por sí escasa. Habrá que ir pensando en comprar una AES de repuesto…

1 comentario

  1. Wesker

    Fantástico análisis, g0e. Lo has comentado todo entrando en detalle pero siendo una lectura muy amena e informativa :mubien:

    Sin duda parece que el NeoSD MVS te ha encantado y por lo que comentas no es para menos :)

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